La carrera por el ordenador cuántico “útil” se aprieta. Investigadores chinos logran un hito de estabilidad que hasta ahora solo Google había alcanzado, y lo hacen con un método que podría ser mucho más escalable.

Durante años, la carrera por la supremacía cuántica ha parecido un monólogo de Estados Unidos, con Google a la cabeza marcando el ritmo de cada avance significativo. Pero el gigante de Mountain View acaba de recibir un aviso muy serio desde el otro lado del Pacífico. Y no es un aviso cualquiera: China ha demostrado que no solo puede igualar sus logros, sino que tiene una “receta” propia que podría ser mucho más eficiente a largo plazo.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Ciencia y Tecnología de China, liderado por el renombrado físico Pan Jianwei, ha logrado cruzar el umbral de la tolerancia a fallos. En otras palabras: han conseguido que su ordenador cuántico sea capaz de corregir sus propios errores más rápido de lo que se generan.